{"id":2461,"date":"2007-06-08T06:25:19","date_gmt":"2007-06-08T11:25:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/2007\/06\/08\/el-caf-ms-amargo\/"},"modified":"2007-06-08T06:25:19","modified_gmt":"2007-06-08T11:25:19","slug":"el-caf-ms-amargo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/2007\/06\/08\/el-caf-ms-amargo\/","title":{"rendered":"El caf&eacute; m&aacute;s amargo"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos doce a\u00f1os que le\u00ed este art\u00edculo en&nbsp; El Nuevo D\u00eda escrito por Stella Soto. Es una de estas lecturas que te dejan marcado para siempre. Primero en copia impresa&nbsp; sobrevivi\u00f3 varias mudanzas. Despu\u00e9s en copia electr\u00f3nica ha pasado por varias computadoras.&nbsp; Regresa&nbsp; de vez en cuando&nbsp; para dejarme saber de su existencia y de su poder.&nbsp;Anoche me&nbsp; \u00abpidi\u00f3\u00bb&nbsp; que lo compartiera con el mundo. <\/p>\n<p><a>EL CAFE M\u00c1S AMARGO <\/a><\/p>\n<p>POR STELLA SOTO  <\/p>\n<p>jueves, 6 de abril de 1995 <\/p>\n<p>EL NUEVO D\u00cdA  <\/p>\n<p>Frente a la luz del tap\u00f3n y all\u00ed estaba Omayra con su vasito de pl\u00e1stico y su mirada cansada. Como un ritual, Omayra se iba acercando para pedir autom\u00f3vil tras autom\u00f3vil hasta llegar al m\u00edo. Al principio rezaba por que cambiara la luz pronto y no llegara hasta mi, igual que hac\u00eda cuando se me acercaban los limpiaparabrisas improvisados. Creo que era por miedo. Me aterraba la idea de mirarle a la cara, de ver su miseria y su sufrimiento tan al descubierto. Creo que era m\u00e1s f\u00e1cil continuar mi camino indiferente&#8230; Como tantos. Con el paso de los meses fui perdiendo el miedo y acariciando en mi mente la idea de hablarle. Todas las ma\u00f1anas mientras esperaba en el desfile de carros detenidos por el tap\u00f3n en la luz -que para m\u00ed se convirti\u00f3 en la m\u00e1s larga del mundo-, me inventaba historias sobre Omayra y su pasado. En vano intentaba ponerle edad porque la expresi\u00f3n de Omayra estaba tan gastada que era imposible ubicarle. Sus ojeras d\u00eda a d\u00eda parec\u00eda que se marcaban m\u00e1s negras, quiz\u00e1 por el sue\u00f1o atrasado de toda una vida. Y el cuerpo se consum\u00eda ante mis ojos. Imagino que los escalofr\u00edos del vicio no la dejaban dormir ni mucho menos comer. Omayra se estaba desapareciendo, convirti\u00e9ndose en un fantasma que pronto dejar\u00eda de ser carne y tristeza para pasar a ser un suspiro. \u00bfSer\u00eda mejor para ella? Tal vez nadie la llorar\u00eda y quiz\u00e1s ella misma estar\u00eda eternamente agradecida de su mejor suerte. El caso es que un buen d\u00eda supe que no pod\u00eda esperar m\u00e1s. El tramo de la luz que antes me parec\u00eda interminable hoy se me escapaba de las manos. Ya el tap\u00f3n no era suficiente para escudri\u00f1ar la vida de Omayra. Se me evaporaba y me alarmaba la idea de que tal vez ma\u00f1ana o el lunes siguiente ya no estuviese parada en la luz, con su color ceniza y sus calamidades a cuestas&#8230; como siempre. Me decid\u00ed. <\/p>\n<p>Cuando por fin me toco el turno y la vi acercarse arrastrando el cuerpo fr\u00e1gil y el vasito pl\u00e1stico de recoger monedas, baj\u00e9 la ventana. Omayra pens\u00f3 que, como todos los d\u00edas, compartir\u00eda un poco de mis sobras con ella. Pero no, esta vez le dije que la invitaba a desayunar. <\/p>\n<p>\u00bfA mi? \u00bfY por qu\u00e9? -me pregunto sorprendida y al mismo tiempo temblando de miedo-. De golpe me hizo saber que no iba para ninguna instituci\u00f3n y que no tratara de comprarle su conciencia. Lo \u00fanico que quiero es conocerte, la tranquilice. Acept\u00f3 porque hacia dos d\u00edas que no com\u00eda y no pod\u00eda darse el lujo de negar un bocado que no ten\u00eda que pagar. \u00bfY ad\u00f3nde vamos? -pregunto divertida. S\u00fabete, le dije levantando el seguro con el coro de bocinas desesperadas por la prisa de no llegar tarde a un trabajo en donde quiz\u00e1 no los esperaba nada. <\/p>\n<p>En el camino los ojos de Omayra se me prendieron como alfileres al cuello, a la cara&#8230; por todo el cuerpo. Yo tambi\u00e9n la observaba de reojo, espiaba sus marcas en casi todos los rincones&#8230; por los brazos, por las piernas&#8230; iba descalza. Entonces fue que me dijo que se llamaba Omayra y me pregunto quien yo era. \u00bfQu\u00e9 quieres de m\u00ed? -me dijo y al contestarle que nada, no me volvi\u00f3 a mirar en todo el camino. <\/p>\n<p>Llegamos a una cafeter\u00eda que estaba muy cerca. Cuando nos sentamos en una mesa vi a los empleados dici\u00e9ndose secretos, cuchicheando, se\u00f1alando y pregunt\u00e1ndose quien vendr\u00eda hasta nuestra mesa. \u00bbEs por m\u00ed&#8230; si quieres me voy\u00bb, me dijo temblorosa. Le conteste que todo estaba bien y ordene dos caf\u00e9s y, seg\u00fan Omayra, el mejor desayuno que jam\u00e1s se hab\u00eda comido: huevos, tostadas, jam\u00f3n y jugo. <\/p>\n<p>Fue el caf\u00e9 m\u00e1s amargo que me he tomado. Aun siento el ardor de las palabras de Omayra en mi boca, con cada sorbo de caf\u00e9 y entre sus bocados apresurados por volver al tap\u00f3n me cont\u00f3 su historia. Me fij\u00e9 de cerca en sus facciones, en su cabello sucio de hacia meses&#8230; sus ojeras tan profundas. Vi como hab\u00eda perdido casi todos los dientes, y como la droga le hab\u00eda desgastado la sonrisa que creo que una vez fue muy hermosa. <\/p>\n<p>Me cont\u00f3 que ten\u00eda mi edad, es m\u00e1s, resulta que casi \u00e9ramos gemelos. \u00bbYo no siempre fui as\u00ed\u00bb, me confes\u00f3 atragantada con un pedazo de pan. \u00bbYo era como t\u00fa\u00bb, me asegur\u00f3 masticando con la boca abierta y el banquete de huevo y jam\u00f3n rumbo a la garganta. <\/p>\n<p>Quiz\u00e1s era cierto. Quiz\u00e1s podr\u00edamos haber sido hermanas, amigas o por lo menos haber corrido la misma suerte. A los trece a\u00f1os se fue de su casa porque su padre ya hacia muchos a\u00f1os que la violaba. Me cont\u00f3 que tan pronto tuvo fuerzas suficientes, un d\u00eda lo golpeo en la cabeza mientras el se le iba encima y sali\u00f3 corriendo para no regresar jam\u00e1s. \u00bbEn la calle te haces adicta para olvidar&#8230; para no sentir tu propio cuerpo mientras otro cuerpo te aplasta&#8230; es mejor as\u00ed\u00bb. A mi se me hacia un nudo de pensar en que pude haber sido yo, en que quien hab\u00eda sido yo para juzgar su vicio d\u00eda tras d\u00eda en la luz&#8230; en que pod\u00eda yo hacer para ayudarla. \u00bbNo puedes hacer nada. Ya hiciste tu parte, el que te hayas atrevido a hablarme, a que te vean conmigo ha cambiado mi vida,\u00bb me dijo ya terminando de comer. <\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 que por qu\u00e9 no se rehabilitaba, que por qu\u00e9 no intentaba una nueva vida. Se qued\u00f3 callada mientras los empleados cambiaban de mesa a una se\u00f1ora y a su hija porque se quejaban de Omayra. Se quejaban de Omayra, de su peste mas all\u00e1 de la vida, de la inmundicia de su vicio, de sus marcas tan visibles. Se quejaban tambi\u00e9n de m\u00ed, de que si yo estaba loca, de que como me atrev\u00eda a acerc\u00e1rmele. Yo agradec\u00ed la suerte de estar sentada con Omayra y no con la se\u00f1ora y su hija. <\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 que si pod\u00eda escribir su historia y sin titubear me contest\u00f3 que s\u00ed. Me dijo que me prestaba su vida para que pudiera ayudar a otras ni\u00f1as, tal vez a las que nunca ella tuvo. Me dijo que total ella nunca lo iba a leer y que al fin y al cabo nadie la reconocer\u00eda. \u00bbClaro que puedes escribir de m\u00ed, yo soy Omayra la de la esquina&#8230; y tu desde hoy eres mi \u00fanica amiga\u00bb. <\/p>\n<p>Ya no vi a Omayra al d\u00eda siguiente en la luz. La verdad es que no he vuelto a verla nunca m\u00e1s. Espero que no me olvide, porque a m\u00ed su vida se me peg\u00f3 del alma. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos doce a\u00f1os que le\u00ed este art\u00edculo en&nbsp; El Nuevo D\u00eda escrito por Stella Soto. Es una de estas lecturas que te dejan marcado para siempre. Primero en copia impresa&nbsp; sobrevivi\u00f3 varias mudanzas. Despu\u00e9s en copia electr\u00f3nica ha pasado por varias computadoras.&nbsp; Regresa&nbsp; de vez en cuando&nbsp; para dejarme saber de su existencia y &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/2007\/06\/08\/el-caf-ms-amargo\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[88,38],"tags":[798,471,757],"series":[],"class_list":["post-2461","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-literatura","category-reflexiones","tag-literatura","tag-pobreza","tag-reflexiones","item-wrap"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4tuv-DH","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2461","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2461"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2461\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2461"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2461"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2461"},{"taxonomy":"series","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/series?post=2461"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}<!-- WP Super Cache is installed but broken. The path to wp-cache-phase1.php in wp-content/advanced-cache.php must be fixed! -->