{"id":3652,"date":"2009-01-20T18:24:15","date_gmt":"2009-01-20T23:24:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/2009\/01\/20\/discurso-inaugural-del-presidente-obama-en-espaol-y-nube-de-palabras\/"},"modified":"2009-01-20T18:24:15","modified_gmt":"2009-01-20T23:24:15","slug":"discurso-inaugural-del-presidente-obama-en-espaol-y-nube-de-palabras","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/2009\/01\/20\/discurso-inaugural-del-presidente-obama-en-espaol-y-nube-de-palabras\/","title":{"rendered":"Discurso inaugural del Presidente Obama en espa&ntilde;ol y nube de palabras"},"content":{"rendered":"<p>Utilizando la herramienta de <a href=\"http:\/\/www.wordle.net\/\">Wordle<\/a> hemos creado esta \u201cnube de palabras\u201dutilizando el discurso inaugural del Presidente Obama. <\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/academic.uprm.edu\/~marion\/blogs-wlw\/DiscursoinauguraldelPresidenteObamaenesp_110C6\/captured_Image.png7.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"captured_Image.png[7]\" style=\"border-right: 0px; border-top: 0px; display: inline; border-left: 0px; border-bottom: 0px\" height=\"351\" alt=\"captured_Image.png[7]\" src=\"http:\/\/academic.uprm.edu\/~marion\/blogs-wlw\/DiscursoinauguraldelPresidenteObamaenesp_110C6\/captured_Image.png7_thumb.png\" width=\"504\" border=\"0\" \/><\/a> <\/p>\n<p>Me presento aqu\u00ed hoy humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que hab\u00e9is depositado en m\u00ed, conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Doy gracias al presidente Bush por su servicio a nuestra naci\u00f3n y por la generosidad y la cooperaci\u00f3n que ha demostrado en esta transici\u00f3n.<\/p>\n<p>Son ya 44 los estadounidenses que han prestado juramento como presidentes. Lo han hecho durante mareas de prosperidad y en aguas pac\u00edficas y tranquilas. Sin embargo, en ocasiones, este juramento se ha prestado en medio de nubes y tormentas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante, no s\u00f3lo gracias a la pericia o la visi\u00f3n de quienes ocupaban el cargo, sino porque Nosotros, el Pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antepasados y a nuestros documentos fundacionales. As\u00ed ha sido. Y as\u00ed debe ser con esta generaci\u00f3n de estadounidenses.<\/p>\n<p>Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestro pa\u00eds est\u00e1 en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra econom\u00eda se ha debilitado enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero tambi\u00e9n por nuestra incapacidad colectiva de tomar decisiones dif\u00edciles y preparar a la naci\u00f3n para una nueva era. Se han perdido casas; se han eliminado empleos; se han cerrado empresas. Nuestra sanidad es muy cara; nuestras escuelas tienen demasiados fallos; y cada d\u00eda trae nuevas pruebas de que nuestros usos de la energ\u00eda fortalecen a nuestros adversarios y ponen en peligro el planeta.<\/p>\n<p>Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estad\u00edsticas. Menos f\u00e1cil de medir pero no menos profunda es la destrucci\u00f3n de la confianza en todo nuestro territorio, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y la pr\u00f3xima generaci\u00f3n tiene que rebajar sus miras. Hoy os digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No ser\u00e1 f\u00e1cil resolverlos, ni podr\u00e1 hacerse en poco tiempo. Pero debes tener clara una cosa, Am\u00e9rica: los resolveremos.<\/p>\n<p>Hoy estamos reunidos aqu\u00ed porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el prop\u00f3sito com\u00fan por encima del conflicto y la discordia. Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Seguimos siendo una naci\u00f3n joven, pero, como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado las cosas infantiles. Ha llegado la hora de reafirmar nuestro esp\u00edritu de resistencia; de escoger lo mejor que tiene nuestra historia; de llevar adelante ese precioso don, esa noble idea, transmitida de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n: la promesa hecha por Dios de que todos somos iguales, todos somos libres, y todos merecemos una oportunidad de buscar toda la felicidad que nos sea posible.<\/p>\n<p>Al reafirmar la grandeza de nuestra naci\u00f3n, sabemos que esa grandeza no es nunca un regalo. Hay que gan\u00e1rsela. Nuestro viaje nunca ha estado hecho de atajos ni se ha conformado con lo m\u00e1s f\u00e1cil. No ha sido nunca un camino para los pusil\u00e1nimes, para los que prefieren el ocio al trabajo, o no buscan m\u00e1s que los placeres de la riqueza y la fama. Han sido siempre los audaces, los m\u00e1s activos, los constructores de cosas -algunos reconocidos, pero, en su mayor\u00eda, hombres y mujeres cuyos esfuerzos permanecen en la oscuridad- los que nos han impulsado en el largo y arduo sendero hacia la prosperidad y la libertad.<\/p>\n<p>Por nosotros empaquetaron sus escasas posesiones terrenales y cruzaron oc\u00e9anos en busca de una nueva vida. Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y colonizaron el Oeste; soportaron el l\u00e1tigo y labraron la dura tierra. Por nosotros combatieron y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normand\u00eda y Khe Sahn. Una y otra vez, esos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener las manos en carne viva, para que nosotros pudi\u00e9ramos tener una vida mejor. Vieron que Estados Unidos era m\u00e1s grande que la suma de nuestras ambiciones individuales; m\u00e1s grande que todas las diferencias de origen, de riqueza, de partido.<\/p>\n<p>\u00c9se es el viaje que hoy continuamos. Seguimos siendo el pa\u00eds m\u00e1s pr\u00f3spero y poderoso de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenz\u00f3 esta crisis. Nuestras mentes no son menos imaginativas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado ni el a\u00f1o pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el periodo del inmovilismo, de proteger estrechos intereses y aplazar decisiones desagradables ha terminado; a partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar a trabajar para reconstruir Estados Unidos.<\/p>\n<p>Porque, miremos donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la econom\u00eda exige actuar con audacia y rapidez, y vamos a actuar; no s\u00f3lo para crear nuevos puestos de trabajo, sino para sentar nuevas bases de crecimiento. Construiremos las carreteras y los puentes, las redes el\u00e9ctricas y las l\u00edneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos. Volveremos a situar la ciencia en el lugar que le corresponde y utilizaremos las maravillas de la tecnolog\u00eda para elevar la calidad de la atenci\u00f3n sanitaria y rebajar sus costes. Aprovecharemos el sol, los vientos y la tierra para hacer funcionar nuestros coches y nuestras f\u00e1bricas. Y transformaremos nuestras escuelas y nuestras universidades para que respondan a las necesidades de una nueva era. Podemos hacer todo eso. Y todo lo vamos a hacer.<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 que hay quienes ponen en duda la dimensi\u00f3n de mis ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede soportar demasiados grandes planes. Tienen mala memoria. Porque se han olvidado de lo que ya ha hecho este pa\u00eds; de lo que los hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginaci\u00f3n se une a un prop\u00f3sito com\u00fan y la necesidad al valor.<\/p>\n<p>Lo que no entienden los esc\u00e9pticos es que el terreno que pisan ha cambiado, que las manidas discusiones pol\u00edticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven. La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno interviene demasiado o demasiado poco, sino si sirve de algo: si ayuda a las familias a encontrar trabajo con un sueldo decente, una sanidad que puedan pagar, una jubilaci\u00f3n digna. En los programas en los que la respuesta sea s\u00ed, seguiremos adelante. En los que la respuesta sea no, los programas se cancelar\u00e1n. Y los que manejemos el dinero p\u00fablico tendremos que responder de ello -gastar con prudencia, cambiar malos h\u00e1bitos y hacer nuestro trabajo a la luz del d\u00eda-, porque s\u00f3lo entonces podremos restablecer la crucial confianza entre el pueblo y su gobierno.<\/p>\n<p>Tampoco nos planteamos si el mercado es una fuerza positiva o negativa. Su capacidad de generar riqueza y extender la libertad no tiene igual, pero esta crisis nos ha recordado que, sin un ojo atento, el mercado puede descontrolarse, y que un pa\u00eds no puede prosperar durante mucho tiempo cuando s\u00f3lo favorece a los que ya son pr\u00f3speros. El \u00e9xito de nuestra econom\u00eda ha dependido siempre, no s\u00f3lo del tama\u00f1o de nuestro producto interior bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad de ofrecer oportunidades a todas las personas, no por caridad, sino porque es la v\u00eda m\u00e1s firme hacia nuestro bien com\u00fan.<\/p>\n<p>En cuanto a nuestra defensa com\u00fan, rechazamos como falso que haya que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros Padres Fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, elaboraron una carta que garantizase el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha perfeccionado con la sangre de generaciones. Esos ideales siguen iluminando el mundo, y no vamos a renunciar a ellos por conveniencia. Por eso, a todos los dem\u00e1s pueblos y gobiernos que hoy nos contemplan, desde las mayores capitales hasta la peque\u00f1a aldea en la que naci\u00f3 mi padre, os digo: sabed que Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y ni\u00f1os que buscan paz y dignidad, y que estamos dispuestos a asumir de nuevo el liderazgo.<\/p>\n<p>Recordemos que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y el comunismo no s\u00f3lo con misiles y carros de combate, sino con alianzas s\u00f3lidas y convicciones duraderas. Comprendieron que nuestro poder no puede protegernos por s\u00ed solo, ni nos da derecho a hacer lo que queramos. Al contrario, sab\u00edan que nuestro poder crece mediante su uso prudente; nuestra seguridad nace de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y la moderaci\u00f3n que deriva de la humildad y la contenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Somos los guardianes de este legado. Guiados otra vez por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen un esfuerzo a\u00fan mayor, m\u00e1s cooperaci\u00f3n y m\u00e1s comprensi\u00f3n entre naciones. Empezaremos a dejar Irak, de manera responsable, en manos de su pueblo, y a forjar una merecida paz en Afganist\u00e1n. Trabajaremos sin descanso con viejos amigos y antiguos enemigos para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No pediremos perd\u00f3n por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro esp\u00edritu es m\u00e1s fuerte y no pod\u00e9is romperlo; no durar\u00e9is m\u00e1s que nosotros, y os derrotaremos.<\/p>\n<p>Porque sabemos que nuestra herencia multicolor es una ventaja, no una debilidad. Somos una naci\u00f3n de cristianos y musulmanes, jud\u00edos e hind\u00faes, y no creyentes. Somos lo que somos por la influencia de todas las lenguas y todas las culturas de todos los rincones de la Tierra; y porque probamos el amargo sabor de la guerra civil y la segregaci\u00f3n, y salimos de aquel oscuro cap\u00edtulo m\u00e1s fuertes y m\u00e1s unidos, no tenemos m\u00e1s remedio que creer que los viejos odios desaparecer\u00e1n alg\u00fan d\u00eda; que las l\u00edneas tribales pronto se disolver\u00e1n; y que Estados Unidos debe desempe\u00f1ar su papel y ayudar a iniciar una nueva era de paz.<\/p>\n<p>Al mundo musulm\u00e1n: buscamos un nuevo camino hacia adelante, basado en intereses mutuos y mutuo respeto. A esos l\u00edderes de todo el mundo que pretenden sembrar el conflicto o culpar de los males de su sociedad a Occidente: sabed que vuestro pueblo os juzgar\u00e1 por lo que se\u00e1is capaces de construir, no por lo que destruy\u00e1is. A quienes se aferran al poder mediante la corrupci\u00f3n y el enga\u00f1o y acallando a los que disienten, tened claro que la historia no est\u00e1 de vuestra parte; pero estamos dispuestos a tender la mano si vosotros abr\u00eds el pu\u00f1o.<\/p>\n<p>A los habitantes de los pa\u00edses pobres: nos comprometemos a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas florezcan y que fluyan aguas potables; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas. Y a esas naciones que, como la nuestra, disfrutan de una relativa riqueza, les decimos que no podemos seguir mostrando indiferencia ante el sufrimiento que existe m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos mundiales sin tener en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con \u00e9l.<\/p>\n<p>Mientras reflexionamos sobre el camino que nos espera, recordamos con humilde gratitud a esos valerosos estadounidenses que en este mismo instante patrullan desiertos lejanos y monta\u00f1as remotas. Tienen cosas que decirnos, del mismo modo que los h\u00e9roes ca\u00eddos que yacen en Arlington nos susurran a trav\u00e9s del tiempo. Les rendimos homenaje no s\u00f3lo porque son guardianes de nuestra libertad, sino porque encarnan el esp\u00edritu de servicio, la voluntad de encontrar sentido en algo m\u00e1s grande que ellos mismos. Y sin embargo, en este momento -un momento que definir\u00e1 a una generaci\u00f3n-, ese esp\u00edritu es precisamente el que debe llenarnos a todos.<\/p>\n<p>Porque, con todo lo que el gobierno puede y debe hacer, a la hora de la verdad, la fe y el empe\u00f1o del pueblo norteamericano son el fundamento supremo sobre el que se apoya esta naci\u00f3n. La bondad de dar cobijo a un extra\u00f1o cuando se rompen los diques, la generosidad de los trabajadores que prefieren reducir sus horas antes que ver c\u00f3mo pierde su empleo un amigo: eso es lo que nos ayuda a sobrellevar los tiempos m\u00e1s dif\u00edciles. Es el valor del bombero que sube corriendo por una escalera llena de humo, pero tambi\u00e9n la voluntad de un padre de cuidar de su hijo; eso es lo que, al final, decide nuestro destino.<\/p>\n<p>Nuestros retos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los afrontamos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro \u00e9xito -el esfuerzo y la honradez, el valor y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo- son algo viejo. Son cosas reales. Han sido el callado motor de nuestro progreso a lo largo de la historia. Por eso, lo que se necesita es volver a estas verdades. Lo que se nos exige ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestro pa\u00eds y el mundo; unas obligaciones que no aceptamos a rega\u00f1adientes sino que asumimos de buen grado, con la firme convicci\u00f3n de que no existe nada tan satisfactorio para el esp\u00edritu, que defina tan bien nuestro car\u00e1cter, como la entrega total a una tarea dif\u00edcil.<\/p>\n<p>\u00c9ste es el precio y la promesa de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>\u00c9sta es la fuente de nuestra confianza; la seguridad de que Dios nos pide que dejemos huella en un destino incierto.<\/p>\n<p>\u00c9ste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, por lo que hombres, mujeres y ni\u00f1os de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en celebraci\u00f3n en este grandioso Mall y por lo que un hombre a cuyo padre, no hace ni 60 a\u00f1os, quiz\u00e1 no le habr\u00edan atendido en un restaurante local, puede estar ahora aqu\u00ed, ante vosotros, y prestar el juramento m\u00e1s sagrado.<\/p>\n<p>Marquemos, pues, este d\u00eda con el recuerdo de qui\u00e9nes somos y cu\u00e1nto camino hemos recorrido. En el a\u00f1o del nacimiento de Estados Unidos, en el mes m\u00e1s fr\u00edo, un peque\u00f1o grupo de patriotas se encontraba api\u00f1ado en torno a unas cuantas hogueras mortecinas a orillas de un r\u00edo helado. La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en el que el resultado de nuestra revoluci\u00f3n era completamente incierto, el padre de nuestra naci\u00f3n orden\u00f3 que leyeran estas palabras:<\/p>\n<p>&quot;Que se cuente al mundo futuro&#8230; que en el m\u00e1s profundo invierno, cuando no pod\u00eda sobrevivir nada m\u00e1s que la esperanza y la virtud&#8230; la ciudad y el campo, alarmados ante el peligro com\u00fan, se apresuraron a hacerle frente&quot;.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras dificultades, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, afrontemos una vez m\u00e1s las corrientes heladas y soportemos las tormentas que puedan venir. Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que, cuando se nos puso a prueba, nos negamos a permitir que se interrumpiera este viaje, no nos dimos la vuelta ni flaqueamos; y que, con la mirada puesta en el horizonte y la gracia de Dios con nosotros, seguimos llevando hacia adelante el gran don de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones futuras.<\/p>\n<p>Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a Am\u00e9rica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Utilizando la herramienta de Wordle hemos creado esta \u201cnube de palabras\u201dutilizando el discurso inaugural del Presidente Obama. <\/p>\n<\/p>\n<p>Me presento aqu\u00ed hoy humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que hab\u00e9is depositado en m\u00ed, conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Doy gracias al presidente Bush por &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/2009\/01\/20\/discurso-inaugural-del-presidente-obama-en-espaol-y-nube-de-palabras\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[99],"tags":[585],"series":[],"class_list":["post-3652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eventos","tag-barack-obama","item-wrap"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4tuv-WU","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3652"},{"taxonomy":"series","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.vidadigital.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/series?post=3652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}<!-- WP Super Cache is installed but broken. The path to wp-cache-phase1.php in wp-content/advanced-cache.php must be fixed! -->