Domingo de mar, de gaviotas y de poesía

pessoa

Frente a un mar y un cielo majestuoso descubro este excelente sitio sobre la poesía de uno de mis poetas favoritos: Fernando Pessoa.

En este site encontrarán traducciones directas al español de la obra del poeta portugués Fernado Pessoa; asimismo como de sus seudónimos. Todas las traducciones que aquí se hallan fueron realizadas por mí especialmente para esta página web; excepto en las que se aclare explícitamente lo contrario. Este sitio trata de llenar un poco el vacio de material de Pesoa en páginas de habla hispana, que suelen ser fragmentos sueltos en páginas generales, traducciones prófanas, dudosas. A diferencia de otros sitios este es bilingüe, por lo tanto puede consultarse en simultaneo la traducción con su respectiva versión original; esto es interesante desde el punto de vista de la métrica o el ritmo, que muchas veces se pierde al traducir, por más que ambas lenguas tengan tanto en común.

Y los dejo con una muestra de la poesía de este explorador de la psique humana :

Hay sin duda quien ame el infinito,
Hay sin duda quien desee lo imposible,
Hay sin duda quien no quiera nada –

Tres tipos de idealistas, y ninguno de ellos:
Porque yo amo infinitamente lo finito,
Porque yo deseo imposiblemente lo posible,
Porque yo quiero todo, o un poco más, si puede ser,
O hasta si no puede ser…

3 comentarios

    • blogum el martes 13 de diciembre de 2005 a las 1:14 am

    Concuerdo contigo, hace poco leí «Libro del desasosiego» una joya de cabo a rabo, te lo recomiendo si no lo has leído todavía.

    • Mario Núñez el martes 13 de diciembre de 2005 a las 10:38 am
      Autor

    Blogum’

    Diste en el clavo. Este libro es también uno de mis favoritos. Aqui incluyo una cita:

    Libro del desasosiego (Fragmento IV) [Pessoa]

    «No creo en voz alta en la felicidad de los animales, sino cuando me apetece hablar de ella como marco de un sentimiento que es la suposición derivada. Para ser feliz es necesario saber que se es feliz. No hay felicidad en dormir sin sueños, sino solamente en despertarse sabiendo que se ha dormido sin sueños.

    La felicidad está fuera de la felicidad.

    No hay felicidad sino con conocimiento. Pero el conocimiento de la felicidad es infeliz; porque saberse feliz es conocerse pasando por la felicidad, y teniendo, en seguida, que dejarla atrás. Saber es matar, en la felicidad como en todo. No saber, sin embargo, es no existir.

    Sólo el absoluto de Hegel ha conseguido, en las páginas, ser dos cosas al mismo tiempo. El no-ser y el ser no se funden y confunden en las sensaciones y razones de la vida: se excluyen, mediante una síntesis al revés.

    ¿Qué hacer? Aislar el momento como una cosa y ser feliz ahora, en el momento en que se siente la felicidad, sin pensar más que en lo que se siente, excluyendo lo demás, excluyéndolo todo. Enjaular al pensamiento en la sensación, (…) la clara sonrisa maternal de la tierra plena, el esplendor cerrado de las tinieblas altas, (…)

    Es ésta mi creencia, esta tarde. Mañana por la mañana no será ésta, porque mañana por la mañana seré ya otro. ¿Qué creyente seré mañana? No lo sé, porque sería preciso estar allí para saberlo. Ni el Dios eterno en el que hoy creo la sabrá mañana ni hoy, porque hoy soy yo y mañana quizás ya no haya existido él nunca.»

    • blogum el martes 13 de diciembre de 2005 a las 3:30 pm

    Excelente fragmento, yo lo leí ensimismado casi sin poder despegarme del libro dia tras dia porque es de los que dejan huella y te hacen reflexionar mucho, demasiado quizás 🙂

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