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Abr 07 2005

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Evaluación de la calidad y veracidad de la información en la Red

Mario A. Núñez Molina
Yanira Alemán

La Internet ha posibilitado el que cualquier persona pueda publicar sus escritos en línea, directamente y sin tener que pasar por los tradicionales cedazos como lo son editores y casas publicadoras. Ello constituye un gran avance pues permite a los usuarios de Internet encontrar información más reciente y actualizada que aquella que pueda obtenerse de un libro, pues durante el tiempo que transcurre entre la fecha en que el autor culmina su redacción y la fecha en que éste es finalmente publicado y accesible al público la información de éste podría perder su actualidad.

No obstante, esta facilidad para publicar conlleva también desventajas que no podemos perder de vista. Al no haber un proceso de selección y de edición previo a la publicación, por lo general la calidad del material publicado queda adversamente afectada. Por tal razón, al utilizar recursos de la Internet para realizar tus investigaciones es de suma importancia que evalúes críticamente la información. A grandes rasgos, la mayoría de los autores sobre el tema coinciden en que se deben considerar dos factores básicos: la credibilidad de la fuente, y la calidad del contenido. En específico, para explorar estos factores, se recomienda que analices los siguientes aspectos: el autor; la fecha de publicación y su más reciente actualización; el propósito y la objetividad de la fuente; y el tipo de dominio.

Autor:

En torno al autor de la información que pretendes utilizar, debes tener en cuenta que en la Internet abundan los expertos autoproclamados. Por ello, debes escudriñar cuán experto es en realidad el autor. Algunas de las preguntas que te puedes hacer para facilitar este análisis son las siguientes:

¿Cuáles son las credenciales (educación, experiencia, y otros escritos) del autor para escribir sobre este tópico? ¿ Es el autor una autoridad sobre esa materia?
¿Cuál es el propósito del autor para escribir ese artículo?
¿Cuál es la audiciencia a la cual se dirige el trabajo?
¿Cuál es la afiliación del autor? ¿Cuáles son los valores o metas de la organización o de la institución a la cual pertenece?

Para investigar más a fondo cuán experto es el autor de un escrito publicado en la Internet, puedes también utilizar el mecanismo de “Author Profile” (perfil del autor) que provee el motor de búsqueda DejaNews. Puedes seleccionar el “Power Search” de DejaNews, insertando el correo electrónico del autor en el recuadro de “Author” y hacer la búsqueda. Los resultados que obtengas te dejarán saber dónde más ha publicado el autor, lo que ha dicho y qué tan profundo y preciso parece ser su conocimiento.

En caso de que la información que has encontrado no tenga un autor propiamente definido, debes verificar quién puso esa información en la Internet. Para ello debes identificar quién es el responsable o encargado de la página en la cual se encuentra publicada la información y cuáles son sus credenciales y cualificaciones para la información que suministra. Si una página no contiene el nombre del autor o de la institución entonces debemos desconfiar de la página.

En algunas ocasiones el url nos indica si el que produce la información está afiliado a una institución educativa (.edu), gobierno (.gov) , militar (.mil) o comercio (.com). Si el url tiene una tilde ( “~”) esto significa que es una página personal, en vez de ser una página de una institución. A continuación se provee más información en torno al url y los dominios.

Dominios:

Los dominios son el sufijo de tres letras que aparece después del punto en el url o dirección de la página. Los dominios pueden ser: .edu (educativo); .gov (gobierno); .com (comercial); .net (proveedor de servicios); .mil (ejército); y .org (institución sin fines de lucro).

Uno de los indicadores de confiabilidad es precisamente el dominio de la página en la cual está incluida la información en cuestión. Por lo general, los URL que terminen en .gov, .edu y .mil tienden a proveer información mas confiable y de mejor calidad que las .net, las .com y las .org. Ello se debe a que las instituciones educativas, el gobierno y el ejército tienden a ser muy cuidadosos en torno a su presencia en el WWW, y por ello incluyen en sus páginas información confiable y de alta calidad. Sin embargo, es preciso recordar que las cuentas en línea de los estudiantes, los soldados y los empleados gubernamentales también terminan en .edu, .mil, y .gov; pero no son tan confiables como las páginas oficiales del gobierno, las universidades o el ejército. Por lo tanto, estos dominios no necesariamente garantizan la calidad de la información, y deben tomarse medidas adicionales para verificar la calidad de la misma, así como la identidad y “expertise” del autor.

Al igual que el gobierno, las universidades y el ejército, otras entidades que suelen incluir información confiable en sus páginas lo son las asociaciones profesionales reconocidas, como por ejemplo la American Psychological Association, y las de publicaciones impresas reconocidas, como por ejemplo The New York Times, ya que estas tienden a mantener los mismos controles de edición en línea que los utilizados para sus publicaciones impresas.

En torno a las .org y .com, debes tener mayor precaución con la información contenidas en las mismas pues no suelen ser tan confiables como las .gov, y .edu. Las .com tienen como objetivo principal el promocionar o vender productos. Por su parte, las .org incluyen o excluyen información dependiendo de la agenda, causa o actividad que promuevan. Ambas motivaciones suelen comprometer la objetividad e integridad de la información contenida en estas páginas.

Fecha de publicación y de actualización:

A pesar de que la fecha de publicación no es un indicador de que la información sea certera y confiable, no por ello deja de ser un factor a considerar. La fecha de publicación, así como la de la más reciente actualización, te permiten conocer cuán al día está la información, y si la misma se actualiza con frecuencia; o si, por el contrario, fue una publicación de una sóla vez que no ha sido revisada o actualizada.

Por ejemplo, una fecha de publicación de hace varios años, sin referencia a fechas posteriores recientes de actualización, debe hacerte sospechar de cuán al día está la misma, y verificar si han acontecido cambios o existe nueva información en torno a la materia en cuestión que conviertan a la fuente en cuestión en una incompleta o en una obsoleta.

De igual forma, debido a que la información en la Red es tanta y es tan fácil publicar en ésta, es posible que haya documentos en circulación que hayan sido reemplazados por versiones más recientes que se encuentren publicadas en otras páginas o urls. Por ello, si es posible, sería conveniente cerciorarse con el autor o editor de la información que se esté consultando la edición definitiva y más reciente.

Objetividad y propósito:

Además de verificar las credenciales del autor o la institución responsable por la información, el tipo de página y cuán actualizada está la página, también es preciso que analices el contenido de la página para verificar si el mismo es objetivo y correcto, pues ambos factores están estrechamente ligados a la credibilidad que merece la información.

Al analizar cuán objetivamente se presenta la información, debes preguntarte si tiene el autor algún prejuicio político, cultural, ideológico, religioso o institucional. De igual forma, debes cuestionarte cuál es el propósito de la información; si es informar, explicar, o si por el contrario se intenta persuadir o vender un producto.

Si el autor es una institución, ausculta si hay alguna manera de verificar si la institución es legítima. Identifica si en la página se provee, por ejemplo, una dirección física o postal o un número de teléfono; o si, por el contrario, se limita meramente a proveer la dirección de correo electrónico de la institución.

Calidad:

Al analizar la calidad del contenido de la información, puedes verificar si se incluyen referencias a las fuentes de las cuales se obtuvieron los datos que se incluyen en la misma. De igual forma, puedes examinar cuán abarcadora es la página, así como si sus enlaces son o no relevantes y se encuentran actualizados.

Otro indicador de calidad y confiabilidad radica en cuán congruente es la información en cuestión con otra información sobre la materia, ya sea publicada en la Red o impresa en alguna fuente de información. Debes también evaluar cuán valiosa es la información que has encontrado, en relación a o comparada con otra información disponible en el WWW.

Por último, no debes olvidar indicadores básicos de calidad como lo son el que esté libre de errores gramaticales y ortográficos. Por lo general, el hecho de que la información no contenga errores ortográficos y gramaticales denota un mayor grado de cuidado y un profesionalismo por parte del autor.

¿Existen referencias a otras fuentes?

¿Cita el autor otras fuentes de información en el artículo? ¿Son de buena reputación estas fuentes? ¿Puedes acudir a éstas para verificar la información? Las respuestas a estas preguntas también te ayudarán a determinar la confiabilidad del documento en cuestión.

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