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mar 18 2006

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Subjetividad y Objetividad en las Ciencias

Eugenio de Tinta Digital ha publicado un artículo muy interesante sobre la objetividad en el periodismo. En las ciencias sociales padecemos del mismo problema que describe Eugenio en su reflexión. Considero que es necesario redefinir los conceptos de objetividad y subjetividad para llevar a cabo investigaciones que tengan el propósito de describir y entender las experiencias de las personas. En este nuevo paradigma de investigación la dicotomía entre la subjetividad y la objetividad desaparece, llevando a un nuevo concepto de lo que significa ser científico.

La objetividad no puede ser alcanzada a través de la eliminación de las características personales del investigador sino a través de un entendimiento claro de la influencia que las mismas ejercen sobre la investigación (Reinharz, 1984). Como escriben Beteille y Madan:

Tratar de eliminar el supuestamente distorcionado rol de la subjetividad del observador,si es que esto es posible, podría llegar a destruir la más preciada de nuestras herramientas– el trabajador de campo (1975, p. 6).

Nuestra obsesión con la objetividad ha tenido las siguientes consecuencias para las ciencias:

1. Considerar la relación entre el investigador y sus participantes como una fuente de contaminación para el estudio en vez de una dimensión que ofrezca aprendizaje y facilite la comprensión del problema. La objetividad se entiende como distanciamiento del fenómeno que se estudia .

2. La presentación de la imagen del investigador que se caracteriza por la invulnerabilidad , la omniciencia y la omnipotencia. La tendencia en las investigaciones es a describir solo las historias exitosas. Siguiendo el modelo de la buena película de Hollywood, al finalizar el estudio, los investigadores aparentan haber encontrado respuestas claras a las preguntas que se habían hecho al principio. Aparentemente no cometen errores, ni experimentan confusión durante el proceso de investigación. Similares a los protagonistas de una película, los investigadores aparentan ser omnipotentes y tener control absoluto sobre las actividades de investigación. La orientación general entre los investigadores es escribir sobre su investigación como si no estuviesen presentes en la actividad de entrevistar, observar e interaccionar con los participantes. Usualmente los informes de investigación están totalmente dedicados a examinar al Otro sin incluir una descripción de los prejuicios, pre-concepciones y trasfondos culturales y personales de los investigadores y cómo estos factores influyen en la selección de los tópicos de estudio, la metodología y la relación con los participantes. Es necesario considerar a los investigadores como sujetos posicionados que han vivido unas experiencias particulares que pueden tanto inhibir como permitir unos tipos específicos de aprendizaje (Rosaldo, 1983). Tal vez la práctica de lo que podemos llamar una subjetividad crítica pueda facilitar la disolución de la dicotomía objetividad subjetividad.

Como investigador uno está siempre presente de alguna forma, no existe tal cosa como un observador independiente. El conocimiento científico es obtenido a través de un punto de vista o perspectiva particular sin la cual los símbolos de la ciencia carecerían de significado. Como escribe Polanyi: “Existe participación personal del observador en todos los actos del entendimiento pero eso no convierte nuestro entendimiento en subjetivo…Este conocimiento es sin lugar a dudas objetivo en el sentido de que establece contacto con una realidad oculta…” (1958, pp. VII-VIII). Desde esta perspectiva, los investigadores son más objetivos al reconocer su subjetividad, no al negarla o reprimirla. Es esencial incluir nuestras presunciones como parte de la investigación ya que todo conocimiento tiene sus raíces en la experiencia personal. Como consecuencia, el conocimiento se convierte en una fusión de subjetividad y objetividad, eliminando la dicotomía que ha sido creada en las ciencias sociales y en otras áreas del saber.

Beteille and T. Madan (Eds.) (1975). Encounter and experience: Personal accounts of fieldwork. Honolulu: The University Press of Hawaii.

Polanyi, M. (1958). Personal knowledge. Illinois: The University of Chicago Press.

Reinharz, S. (1984). On becoming a social scientist. San Francisco: Jossey-Bass.

Rosaldo, R. (1983). Grief and a headhunter’s rage: On the cultural force of emotions. In E. Bruner (Ed.) Text, play, and story : The construction and reconstruction of self and society. New York: Harper.

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