Escuchar la música de Julio Jaramillo es remontarme a mi infancia, a aquellos tiempos en que su disco Pasionarias se convirtió en una obsesión para mi. Lo escuchaba casi todos los días, disfrutando cada una de sus canciones y memorizando sus letras como si fueran catecismo. El disco comenzaba con una interpretación magistral del clásico Fatalidad:
Seguía con De hinojos, una canción que me provocaba la melancolía más profunda y deliciosa:
Y cuando llegaba a Te odio y te quiero ya estaba en trance:
Y cerraba la sesión jaramillezca con el poder de Nuestro Juramento, de la autoría del puertorriqueño Benito de Jesús:
Y a pesar de que han pasado muchos años, la música de Jaramillo me sigue remontado a mi Barrio Piletas, a mi primer hogar y a los momentos en que me sentaba junto a mi querido Viejo a “cortarnos las venas” con Pasionarias con el mayor gusto del mundo.
Mario Núñez Molina es profesor de psicología en el Recinto Universitario de Mayagüez. Desde hace cinco años escribe en este blog artículos sobre tecnologías de aprendizaje y temáticas relacionadas al proceso de enseñanza-aprendizaje.
Cita al azar
Debemos aprender a equilibrar las maravillas materiales de la tecnología con las demandas espirituales de nuestra naturaleza. — John Naisbitt
2 comentarios
Daniel Arias escribió:
Viernes 6 de junio de 2008, a las 12:16 am (UTC -4 )
Te invito a visitar mi blog de Julio Jaramillo
Daniel
Daniel Arias escribió:
Viernes 6 de junio de 2008, a las 12:32 am (UTC -4 )
¡¡¡JJ Vive!!!