El Adarve » El caso es fastidiar: Miguel Ángel Santos explora en este artículo una obsesión que cada día se manifiesta con más fuerza en la academia: la manía de fastidiar al otro. Una tendencia enfermiza que tiene consecuencias negativas y afecta adversamente el funcionamiento óptimo de la Universidad. El que fastidia solo tiene una meta: lograr que su patología contamine a todos los que trabajan efectivamente.
3 comentarios
Milton Delgado Núñez escribió:
Sábado 24 de mayo de 2008, a las 11:55 am (UTC -4 )
Este artículo me parece interesante y quisiera leerlo completo. No logré abrirlo. Agradeceré si me indican cómo puedo ver. Gracias anticipadas por las recomendaciones que me puedan hacer. MDN
Mario Núñez escribió:
Sábado 24 de mayo de 2008, a las 1:40 pm (UTC -4 )
Ya arreglé el enlace. Gracias.
José A. Mari Mutt escribió:
Domingo 25 de mayo de 2008, a las 5:53 pm (UTC -4 )
Sí, que muchos colegas sufren de la obsesión de fastidiar. A menudo sufren también de las obsesiones de criticar y de oponerse a todo.