Una escuela superior de Minneapolis ha decidido funcionar siguiendo estos principios:
1. No hay clases: Los estudiantes trabajan en proyectos bajo la supervisión de consejeros
2. No hay maestros: Tienen maestros-guías para ofrecer apoyo a los estudiantes.
3. La escuela funciona como una cooperativa. No hay principal.
4. Sin timbres ni horarios rígidos: Los estudiantes trabajan a su paso.
5. No hay conserjes: los estudiantes son los que limpian la escuela.
Poco a poco comenzamos a entender que es necesario una transformación de lo que conocemos como la escuela. Las reformas menores sin cambiar radicalmente la estructura de la escuela no nos llevarán a ninguna parte. Hacen falta más experimentos alrededor del mundo como el que se está dando en Minneapolis. Me parece que aquí están las semillas de la Nueva Escuela.
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Me recuerda un poco a Summerhill, ese experimento de Neill… sobretodo en los aspectos de responsabilidad compartida y el acompañamiento. Guardando las distancias, espero y sea un caso de éxito.
[...] Digizen me encuentro con esta propuesta educativa…una propuesta que va más allá de Tics en el aula, [...]