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Jul 12 2008

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Iglesia y perspectiva de género

Hay un nuevo “demonio” que está preocupando a los fundamentalistas religiosos de nuestro país. Se conoce como la  perspectiva de género.

El Departamento de Educación basándose en esta perspectiva comenzará a  evaluar y revisar los textos para asegurarse de que ninguna niña pueda sentirse inferior a sus compañeros varones. Esto ha comenzado a poner ansiosos a sectores que consideran que son tácticas del Demonio para comenzar a promover la tolerancia hacia los homosexuales y las lesbianas. Piensan que es una forma de  destruir la institución de la familia que se basa en el matrimonio entre un hombre y una mujer.

El director del Instituto de Doctrina Social de la Iglesia Católica, doctor Guisseppe Zaffaroni, alega que este nuevo modelo viola el principio de libertad de aquellos que no estén de acuerdo con el mismo y argumenta que “el estado debería permitir a los padres de los estudiantes del sistema público a tener la opción de enviar a sus hijos, con una beca estatal, a la escuela de su preferencia si no están de acuerdo con la enseñanza de perspectiva de género.”(Vía)

Pero, ¿a qué se debe esta reacción tan negativa a la perspectiva de género? Veamos las implicaciones de  integrar una perspectiva de género en el currículo (Lamas, 2002):

1. Una perspectiva de género ayuda a “reconocer cómo los valores culturales limitan la participación femenina en la vida pública”.

2. Promueve “desesencializar la idea de las mujeres como seres femeninos, como madres, como cierto tipo de trabajadoras”.

3. Permite “ revisar las políticas vigentes para ver si tienen o no un impacto discriminatorio o de exclusión, y para descubrir los prejuicios y suposiciones sobre las posibilidades y limitaciones de los hombres y las mujeres.”

4. “Impacta a mujeres y a hombres, y beneficia al conjunto de la sociedad, al levantar obstáculos y discriminaciones, al establecer condiciones más equitativas para la participación de la mitad de la sociedad y al relevar a los hombres de muchos supuestos de género que son también un peso y una injusticia.”

Pienso que Zaffaroni tiene la libertad de enviar a sus hijos a una escuela privada y religiosa. Las escuelas públicas tienen la responsabilidad de promover la igualdad de oportunidades, la educación no sexista  y eliminar la discriminación.

La perspectiva de género provee un buen modelo para alcanzar estas metas. Pero debe ser una que trate tanto la discriminación hacia las mujeres como hacia los hombres. Si no se hace de esa manera corremos el peligro de utilizar perspectivas hembristas que no promuevan el bienestar de todos y todas.  

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5 comentarios

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  1. Edwin Vázquez

    Mario:

    Coincidentalmente escribí recientemente sobre el tema en mi artículo San Pablo El Machista. Creo que los fundamentalistas en Puerto Rico seguirán tratando de meterse en esferas que le corresponden al Estado. Esto debido a la disponibilidad de muchos políticos de pacotilla para venderle sus almas al diablo, o a Dios.

  2. aloe

    La Iglesia Católica tiene una incompatibilidad esencial con la igualdad de las mujeres (y con otros elementos de la ideologìa democrática y de los DDHH).
    Se va tirando a base de que el Estado mira para otro lado con la organización y el adoctrinamiento católicos y la Iglesia contemporiza cuanto cree imprescindible (y ni un centímetro más).
    Cada vuelta de tuerca que se pretenda dar en favor de la igualdad levantará invetablemente ronchas, hasta que la Iglesia encuentre la forma de sustituir la munición igualitaria de verdad por la de fogueo, que es inofensiva.

  3. Liomarys

    Estoy totalmente de acuerdo. Les da miedo la igualdad porque su poder esta basado en sembrar miedo y su herramienta es el discrimen que nace de algo que las religiones critianas heredaron del judaismo: el monopolio de la salvacion de los elegidos.

  4. Kristina Medina

    Saludos! Tu reaccion me parece muy realista y bien informada. Tambien escribi mi reaccion al respecto, la cual puedes encontrar en mi blog.
    http://kristinamedina.blogspot.com/
    Gracias por darle voz este asunto!
    kristina

  5. patricio

    En cierto modo comparto las aprensiones de la iglesia (sin ser yo un miembro de ninguna).Este igualitarismo de género a ultranza, rígido y de último minuto (data sólo de los años 80) mueve a cierta sospecha: ¿por qué se exige igualdad radical de género,en circunstancias que las diferencias de ese tipo no se traducen en desventajas de bienestar para las mujeres? ¿no será para trivializar y ensombrecer las enormes diferencias de clases sociales? (los índices sociales más importantes favorecen a las mujeres: esperanza de vida, mortalidad,salud en general, educación, tasas de suicidios, tasa de victimizacion por crimenes,porcentaje de población en cárceles, etc.etc.,). Esas mismas estadísticas, muy favorables para las mujeres , muestran fortísimas desventajas para las clases sociales desfavorecidas. Y sin embargo, nadie osa siquiera el exigir AHORA Y YA! un igualitarisamo radical de clases.Es por eso que cierto feminismo jamás va a ser tomado muy en serio.
    Y nótese el uso ideológico que se hace del feminismo por parte de ciertas potencias: Bush jamás dejó de fotografiarse con mujeres militares en sus intervenciones desde Irak.
    Hay mucho por reflexionar en este campo.

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