Este proyecto presentado por el representante Rolando Crespo propone que:
Los aspirantes (a maestro) tomarán una prueba psicológica administrada por el propio Departamento de Educación Pública, con el fin de identificar sus aptitudes psicológicas para ejercer como maestros. Se creará un panel de (3) tres psicólogos, miembros de la Asociación de Psicólogos de Puerto Rico, contratados por el Secretario. Además, promulgará las normas que regirán la preparación y administración de las pruebas. Las puntuaciones de las mismas se tomarán en cuenta a efectos de asignar turnos en los registros de elegibles.
De lo que se desprende de una noticia en Primera Hora parecería que la Asociación de Psicólogos de Puerto Rico no está en contra de este proyecto:
La prueba psicológica no tiene un poder de valor predictivo. Es un proceso que se complementa con otros métodos de evaluación”, destacó el psicólogo Eduardo A. Lugo, representante de la Asociación de Psicología de Puerto Rico. La recomendación de la organización es que los maestros se sometan a una batería de exámenes que incluya pruebas psicológicas, entrevistas, terapias y otras pruebas, ya que sería la única forma de conocer el verdadero perfil de ese profesional.
El proyecto está mal redactado y además parece que está escrito por alguien que no tiene ningún conocimiento de pruebas psicométricas, ni de psicología. A mi no me convence mucho el uso de pruebas para seleccionar personal y menos en la educación. Ahora si, me parece fundamental que comencemos a evaluar la salud mental de nuestros legisladores. Si hay algún proyecto en esa dirección lo apoyaré sin reservas.
Como maestro entiendo que ese dinero se dbe utilizar mejor en asignar los sicólogos que por ley deben estar enlas escuelas atendiendo estudiantes. En mi escuela no hay ninguno.
Este señor dijo en una entrevista con Luis Francisco Ojeda que el tenía una maestría en sicología. ¿Habra manera de comprobar eso?
El proyecto es un desastre, pero creo que las baterías de pruebas con estudios que corroboren la validez predictiva y que tengan normas es una práctica basada en la evidencia que no podemos descartar debido a la evidencia empírica que la respalda. Una evaluación psicológica industrial es una herramienta que se podría usar si se desarrolla un buen modelo de competencias para cernir a nuestros maestros. Lo que pasa con el asunto es un problema de fondo. ¿Para qué queremos a los mejores maestros si los recursos con los que cuentan se lo come la administración? Por otro lado, ¿Cómo vamos a trabajar con un plan de desarrollo del maestro cuando no sabemos ni el tipo de maestro que queremos? Voy a que antes de implantar pruebas de cernimiento inicial, arreglemos la casa y la pongamos en orden, para luego darnos el lujo de seleccionar los mejores maestros.
El problema es el uso y abuso que se le pueda dar a los resultados. ¿Qué tipos de pruebas se usarían? ¿Qué competencias se medirían? A mi me parece que el asunto es uno imposible de implementar.
Mario Núñez Molina es profesor de psicología en el Recinto Universitario de Mayagüez. Desde hace cinco años escribe en este blog artículos sobre tecnologías de aprendizaje y temáticas relacionadas al proceso de enseñanza-aprendizaje.
Cita al azar
Hay sin duda quien ame el infinito, Hay sin duda quien desee lo imposible, Hay sin duda quien no quiera nada - — Fernando Pessoa
4 comentarios
Prometeo escribió:
Viernes 30 de enero de 2009, a las 4:55 am (UTC -4 )
Como maestro entiendo que ese dinero se dbe utilizar mejor en asignar los sicólogos que por ley deben estar enlas escuelas atendiendo estudiantes. En mi escuela no hay ninguno.
Este señor dijo en una entrevista con Luis Francisco Ojeda que el tenía una maestría en sicología. ¿Habra manera de comprobar eso?
Adelante y éxito.
Mario Núñez escribió:
Viernes 30 de enero de 2009, a las 6:29 am (UTC -4 )
Escuché que dijo eso también. Vamos a ver como lo verificamos.
Carlos Andújar escribió:
Domingo 1 de febrero de 2009, a las 1:46 pm (UTC -4 )
El proyecto es un desastre, pero creo que las baterías de pruebas con estudios que corroboren la validez predictiva y que tengan normas es una práctica basada en la evidencia que no podemos descartar debido a la evidencia empírica que la respalda. Una evaluación psicológica industrial es una herramienta que se podría usar si se desarrolla un buen modelo de competencias para cernir a nuestros maestros. Lo que pasa con el asunto es un problema de fondo. ¿Para qué queremos a los mejores maestros si los recursos con los que cuentan se lo come la administración? Por otro lado, ¿Cómo vamos a trabajar con un plan de desarrollo del maestro cuando no sabemos ni el tipo de maestro que queremos? Voy a que antes de implantar pruebas de cernimiento inicial, arreglemos la casa y la pongamos en orden, para luego darnos el lujo de seleccionar los mejores maestros.
Mario Núñez escribió:
Domingo 1 de febrero de 2009, a las 9:11 pm (UTC -4 )
Hola Carlos;
El problema es el uso y abuso que se le pueda dar a los resultados. ¿Qué tipos de pruebas se usarían? ¿Qué competencias se medirían? A mi me parece que el asunto es uno imposible de implementar.