Se decía de un santo que, cada vez que salía de su casa para ir a cumplir sus deberes religiosos, solía decir: «… y ahora te dejo, Señor. Me voy a la iglesia». (El croar de la rana, De Mello)




TwitThis

Si te gusta este blog puedes subscribirte mediante RSS.

Deja Un Comentario

(necesario)

(necesario)

Bajo una licencia Creative Commons: Reconocimiento-No Comercial - Sin Obras Derivadas 3.0 Puerto Rico DigiZen Suffusion WordPress theme by Sayontan Sinha