Tomasa La Loca

El incidente ocurrido en el día de ayer en donde un hombre le lanzó un huevo al  Gobernador Luis Fortuño, trajo a mi memoria a “Tomasa La Loca”, un escrito de Ernesto Ruíz Ortiz publicado en su libro El Duende Oculto (1982). Me parece una historia muy apropiada para comprender el contexto en que se da el incidente del huevazo. Además, es una manera de continuar celebrando la  Semana de los Textos Censurados porque no tengo duda que el Secretario de Educación, Carlos Chardón,  censuraría El Duende Oculto por contener “lenguaje burdo y soez”.

Parece ser que  el plan del Gobierno es enloquecer a este pueblo. Lo que no saben es que  la “locura” nos hará consciente de sus abusos y atropellos. Lo que no saben es que la “locura” nos dará la fuerza para defender nuestra dignidad como pueblo. ¡Defendamos la locura!

Tomasa La Loca: Texto tomado de El Duende Oculto de Ernesto Ruíz

El político habló sobre el progreso. Tomasa había llegado tres horas antes del mitin para conseguir un lugar cercano. Tenía esperanzas de que tuviesen más sentido las palabras cuando se escuchan directamente y no por otros medios. «El progreso que hemos disfrutado todos… Sonaba igual que por televisión. Por poco dice algo impropio Tomasa pero se apretó los labios y no pudieron escapar las palabras.
El político habló sobre nuevas oportunidades de trabajo. Tomasa miró a su alrededor pero nadie gritaba ni se desmayaba ni hacia nada. Se le ocurrió algo medio obsceno pero se mordió la lengua y apretó las muelas traseras y murieron trituradas las palabras. El político habló de la calidad de la educación. Los hombres, los aáboles y los insectos seguían como si tal cosa, Un coño llegó hasta la punta de la lengua, Dio dos o tres aleteos pero Tomasa usó los colmillos para cortarle las alas: «Concho, a mi como que no me convence eso» balbuceó con timidez a los que le rodeaban. El político habló de los servicios de salud. Un carajo brotó en el fondo de la garganta y se retorcía por salir mientras Tomasa tragaba fuerte para ahogarlo y quemarlo con la acidez de la saliva: «Caramba, aquí en el caserío son una porquería», dijo en voz ya medianamente alta. Algunos a su alrededor la miraron mal.
El político habló de la eficiencia de la policía y los nuevos programas para combatir el crimen. Algunos aplaudieron, Un hijo de puta le retorció en el intestino grueso y libraba una lucha ascendente de vida o muerte contra una coalición de bilis y jugos gástricos que desató una pelea de gatos en su estomago: «Hay mucho sinvergüenza en la policía y los políticos deben empezar por dar el ejemplo» exclamó ya en voz demasiado alta mientras dos o tres la mandaban a callar. El político habló de la honestidad de su administración. Hubo un aplauso masivo. ¡¡MIRA CANTO E CABRON!! Explotó la voz a todo color, en vivo y vía satélite con mayor potencia que los altoparlantes.
Partía e pillos y mafiosos es lo que son!! La voz fue ahogada por la eficiencia de la policía que se llevaron a Tomasa, esposada y pañuelo en boca, pataleando y dando alaridos espantosos mientras el político recobraba su compostura, El político habló sobre el incidente ocurrido. «Me acaban de informar que este lamentable incidente fue provocado por una desafortunada dama que padece de sus facultades mentales y es conocida en este residencial como Tomasa La Loca. Quiero decirle a todos ustedes mis compatriotas que también para Tomasa y todas estas desdichadas personas, sin importar que tengan una ideología extraña a la nuestra, este gobierno tendera la mano y le ofrecerá unos servicios de calidad para ayudarles a recuperar su sano juicio». La muchedumbre aplaudió y aplaudió delirantemente.

1 comentario

    • Gamaliel el miércoles 30 de septiembre de 2009 a las 7:49 pm

    Tremendo… gracias por compartirlo.

Los comentarios han sido desactivados.