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Ene 03 2006

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Hay que vaciar la taza

Una breve historia de monjes del Zen, cuenta:

“Nan-in, maestro japonés que vivió en la era Meijí (1868-1912), recibió a un profesor universitario que había acudido a informarse sobre el Zen. Nan-in sirvió té. Llenó la taza de su visitante y siguió vertiendo. El profesor se quedó mirando el líquido derramarse, hasta que no pudo contenerse:
— Está colmada. ¡Ya no cabe más!
— Como esta taza –dijo Nan-in–, está usted lleno de sus propias opiniones y especulaciones. ¿Cómo puedo mostrarle el Zen a menos que vacíe su taza antes?

Nos parece que ese es el problema principal en el proceso de aprendizaje: la taza de muchos está llena.

Referencia: Zen Flesh, Zen Bones

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1 comentario

  1. rbarango

    Totalmente de acuerdo. Muchos de los estudiantes que ya poseen conocimientos sobre un tema concreto suelen ser superados por otrs que lo desconocían. Hay que vaciar la taza 🙂

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